La provincia de Alicante ofrece al visitante algunos de los centros turísticos más importantes del litoral mediterráneo, al tiempo que alberga en su zona interior pueblos de un gran interés turístico en los que encontrar reposo.
La Costa Blanca abarca el tramo del litoral mediterráneo correspondiente a la provincia de Alicante y es un buen ejemplo de lo que se conoce como paisaje mediterráneo.
El Mar Mediterráneo se acerca a una tierra llena de luz que disfruta de un clima excepcional durante todo el año. Desde Dénia hasta el Pilar de la Horadada, pasando por Jávea, Calpe, Altea, Alicante, Orihuela, Santa Pola o Torrevieja, es posible disfrutar de una completa infraestructura turística, un paisaje espectacular, una sugerente y variada oferta en gastronomía, fiestas populares, deporte, cultura y animación.
Todo ello convierte a la Costa Blanca en uno de los lugares más cosmopolitas de Europa. El viajero puede optar por cualquiera de los rincones de esta costa, desde el más bullicioso y cosmopolita hasta los que guardan su aire rural muy cerca del mar.
Sin embargo, la Provincia de Alicante es mucho más que costa, y alberga en la zona interior una gran variedad de municipios de gran interés turístico. Muchos de estos pueblos conservan fortalezas, castillos, murallas y otros vestigios a través de los que es posible acercarse al pasado.
El interior de la provincia es sobre todo un lugar en el que encontrar descanso y reposo, rodeado por la naturaleza. Alcoy, Villena, Jijona, Elda, Crevillente u Orihuela son algunos ejemplos, en los que además siempre es posible sentarse a la mesa y disfrutar de uno de los afamados platos de la gastronomía alicantina.
Proyecto en fase de estudio a desarrollar en Finestrat - Benidorm (Alicante).
más información
El edificio Da Vinci supone un nuevo concepto arquitectónico, capaz de lograr el equilibrio perfecto entre lo natural y lo urbano, en un entorno céntrico, moderno y abierto a nuevas posibilidades comerciales.
Clasicismo e innovación se combinan para crear un edificio único en Orihuela. Un lugar hecho para la elegancia, donde el confort alcanza su más alta expresión.